Los beneficios de aprender a tocar un instrumento, y su importancia en el desarrollo de talento

13 de Octubre de 2020

Artículo Fundación Azteca

La neurociencia ha demostrado que así como el entrenamiento físico mejora la condición del cuerpo, el estudiar música ayuda a desarrollar partes del cerebro.

El entrenamiento musical ha demostrado que puede cambiar las estructuras mentales y hacer que éstas funcionen de manera más óptima. Varios estudios han detectado que en el momento en que se está tocando un instrumento, en el cerebro se están procesando simultáneamente diferentes tipos de información. Prácticamente se activan todas sus partes, lo que hace que se vuelva una experiencia compleja y rica, ya que integra casi todos los sentidos; vista, oído y tacto.

A continuación te compartimos algunos de los beneficios que se han encontrado de su práctica para forjar jóvenes más talentosos:

1. De acuerdo a una investigación publicada en la revista Nature Reviews Neuroscience por Nina Kraus, profesora en la Universidad Northwestern, durante el entrenamiento para tocar un instrumento, en el cerebro se establecen conexiones neuronales que mejoran aspectos de la comunicación humana. Por ello, se ha llegado a la conclusión de que los niños que estudian música desde pequeños, tienen mayor capacidad de lectura y mejor vocabulario.


2. Tomografías del cerebro han demostrado que aquellos niños que han tocado un instrumento a lo largo de más de 14 meses, muestran estructura y funciones cerebrales mucho más poderosas. Estos datos demuestran que aprender a tocar un instrumento, aumenta el volumen de materia gris en varias partes del cerebro, parte que se asocia con la función del procesamiento de información, es decir, a la función del razonamiento.

3. Sara Watkins, directora ejecutiva de la Norwalk Youth Symphony (orquesta sinfónica estadounidense para estudiantes de secundaria) en Estados Unidos, asegura que tocar un instrumento mejora el estado de ánimo de los niños y su relación con los demás. Se ha demostrado que tanto escuchar música como tocar un instrumento reduce el estrés y la ansiedad.

4. Otros estudios han revelado que tocar un instrumento puede ayudar a mejorar el procesamiento de las palabras. Según un estudio de la Universidad de Stanford, su estudio podría ser de gran utilidad para ayudar a niños con dislexia u otros problemas de lectura.

5. El entrenamiento musical fortalece la función ejecutiva del cerebro; esta es la parte en la que se llevan a cabo tareas críticas tales como procesar y retener información, controlar el comportamiento, la toma de decisiones y la resolución de problemas.

6. Tocar un instrumento desarrolla la creatividad y el talento de los más jóvenes. Ayuda a trabajar en la paciencia, constancia y perseverancia.

7. Supone una gran motivación que exige compromiso y perseverancia; ayuda a que los más jóvenes tengan un objetivo claro, disciplina y sean constantes para lograr el éxito.

Durante más de 10 años, a través de su programa de Orquestas Esperanza Azteca, Fundación Azteca de Grupo Salinas ha sido testigo de las grandes transformaciones que la música y el aprender un instrumento puede generar en la vida de un joven y su entorno. Al detonar la creatividad y la curiosidad, así como fomentar la formación del carácter, sin duda la educación musical contribuye a brindar las capacidades académicas y humanas necesarias para enfrentar con éxito las adversidades que se presentan en la vida.

En Fundación Azteca continuaremos trabajando para impulsar el talento de los jóvenes mexicanos a través de la música, convencidos de que juntos podemos lograr el México que todos queremos.